La fascitis —especialmente la fascitis plantar— provoca dolor intenso en la planta del pie, el talón o incluso a lo largo de toda la fascia.

Esta inflamación limita la capacidad para caminar, permanecer de pie o soportar cargas, por lo que puede impedir el desarrollo normal de la jornada laboral, sobre todo en trabajos que exigen desplazamientos, bipedestación prolongada o esfuerzo físico.

Cuando el dolor es persistente y afecta a la movilidad, la baja laboral está plenamente justificada.

Cómo pedir la baja por fascitis

Para solicitar la baja por fascitis, debes acudir a tu médico de Atención Primaria.

El dolor al apoyar el pie, la inflamación matutina, la incapacidad para caminar con normalidad o el empeoramiento con la actividad diaria son factores que el profesional valorará.

También tendrá en cuenta el tipo de trabajo: no es lo mismo un perfil administrativo que alguien que pasa ocho horas de pie o que debe recorrer largas distancias.

Qué decirle al médico para que te dé la baja por fascitis

El médico necesita entender cómo afecta la fascitis a tu movilidad y a tus tareas laborales.

Debes describir si no puedes caminar sin dolor, si cojeas, si te resulta imposible permanecer de pie, si la inflamación es mayor por las mañanas o si el dolor te obliga a detenerte constantemente.

También es importante indicar si tu trabajo implica desplazamientos continuos, cargas, escaleras o movimientos repetitivos.

Cómo alargar la baja por fascitis

La fascitis puede tardar semanas en mejorar, especialmente cuando hay sobrecarga o no se ha podido guardar reposo suficiente.

Para prorrogar la baja, el médico valorará si el dolor sigue limitando la movilidad, si hay inflamación persistente o si los tratamientos (antiinflamatorios, fisioterapia, taloneras, reposo) no han dado el resultado esperado.

A continuación, una tabla orientativa que muestra qué factores suelen justificar la ampliación de la baja:

 

Factor clínico  Repercusión laboral 
Dolor intenso al apoyar el pie  Impide caminar o permanecer de pie 
Inflamación persistente  Dificulta cualquier actividad prolongada 
Falta de respuesta a tratamientos iniciales  Puede requerir reposo adicional 
Trabajo físico o de bipedestación  Mayor imposibilidad de reincorporación 
Necesidad de pruebas o valoración especializada  Justifica seguimiento y ampliación del reposo 

 

Cómo te pueden desmontar una baja por fascitis

La baja puede ser discutida si la empresa o la mutua consideran que la limitación funcional no es suficiente para impedir el trabajo, o si observan actividades incompatibles con la lesión, como largos paseos, ejercicio de impacto o actividades que requieren estar de pie de forma continuada.

También puede haber problemas si no acudes a las revisiones médicas o no sigues las pautas recomendadas (reposo, fisioterapia, uso de plantillas o antiinflamatorios).

Cuánto te descuentan por estar de baja por fascitis

La fascitis se considera enfermedad común, salvo que derive claramente de un accidente laboral. Por ello, el cálculo económico es el habitual en las contingencias comunes y puede variar según el convenio colectivo.

A continuación, una tabla resumen del impacto económico:

 

Periodo de la baja  Prestación económica 
Días 1 a 3  No se cobra prestación (salvo mejora de convenio) 
Días 4 a 20  60 % de la base reguladora 
Desde el día 21  75 % de la base reguladora 
Si el convenio mejora la IT  Puede llegar a complementarse hasta el 100 % 
Si es accidente laboral  Mínimo 75 % desde el primer día 

 

La fascitis puede impedir trabajar de forma habitual

El síndrome miofascial puede provocar dolor persistente, rigidez y limitación funcional que, cuando se cronifican y no responden al tratamiento, dificultan mantener una jornada laboral normal.

Si estas limitaciones afectan de forma estable al desempeño profesional, la ley contempla su valoración a efectos de incapacidad permanente por síndrome miofascial.

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