Carmen Bargiela Zotes
Escrito por:
Carmen Bargiela Zotes
Abogada experta en Derecho Laboral
Valoración: 4.5 ValoracionesUpdate: 06/05/2026
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La enfermedad profesional es aquella que un trabajador desarrolla como consecuencia directa de la actividad que desempeña y de la exposición a determinados riesgos inherentes a su entorno laboral.

 

En España, este tipo de enfermedades goza de una protección legal específica, distinta a la de las enfermedades comunes, tanto en su reconocimiento como en las prestaciones que generan.

 

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¿Qué se considera enfermedad profesional en España?

Para que una dolencia sea considerada enfermedad profesional, debe existir una relación clara entre el trabajo realizado y el origen de la enfermedad. Además, debe estar incluida en el listado oficial aprobado por la normativa vigente.

 

Definición legal y normativa aplicable

Según el artículo 157 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), se entiende por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en las actividades que se especifiquen en el cuadro aprobado por el Real Decreto 1299/2006, y que esté provocada por la acción de determinados agentes.

 

Este Real Decreto establece seis grupos de agentes causantes (químicos, físicos, biológicos, inhalación de sustancias, enfermedades cutáneas, y enfermedades causadas por agentes carcinógenos), junto con los trabajos que pueden originarlas.

Diferencia entre enfermedad profesional y enfermedad común

 

La principal diferencia radica en el origen:

  • La enfermedad profesional está causada directamente por el trabajo y reconocida como tal en el marco normativo.
  • La enfermedad común no guarda relación directa con el entorno laboral y puede afectar a cualquier persona, trabaje o no.
  • Esta distinción influye en aspectos clave como la cobertura de la mutua, el nivel de prestaciones y la responsabilidad empresarial.

 

Requisitos para que una enfermedad se reconozca como profesional

 

No basta con padecer una dolencia relacionada con el trabajo.

 

Para obtener el reconocimiento legal de enfermedad profesional es necesario que se cumplan ciertos requisitos, establecidos tanto por ley como por criterios médicos y administrativos.

 

Inclusión en el cuadro oficial del RD 1299/2006

 

La enfermedad debe estar recogida expresamente en el cuadro oficial de enfermedades profesionales.

 

Este listado detalla qué enfermedades se vinculan a qué agentes y en qué profesiones concretas. Si no figura en dicho cuadro, no puede ser reconocida con esta calificación.

 

Relación directa entre trabajo y enfermedad

 

Debe existir una conexión demostrable entre la actividad laboral desarrollada y la exposición al agente causante de la enfermedad.

 

Esto implica un análisis de las condiciones de trabajo y del historial clínico del afectado.

 

Actividades laborales que generan riesgo reconocido

 

El trabajador debe desempeñar una ocupación clasificada como susceptible de generar el riesgo contemplado.

 

Por ejemplo, un soldador expuesto a humos metálicos, o un trabajador sanitario en contacto con agentes biológicos.

 

Algunos ejemplos de actividades laborales asociadas a enfermedades profesionales reconocidas son:

  • Trabajos en minas, canteras o túneles, por exposición a polvo de sílice (riesgo de silicosis).
  • Manipulación de disolventes y productos químicos, habitual en industrias de limpieza, pintura o laboratorio (riesgo de dermatitis o enfermedades hepáticas).
  • Tareas en ambientes con ruido continuo, como fábricas o aeropuertos (riesgo de hipoacusia).
  • Manipulación repetitiva o posturas forzadas, en montaje industrial o cadenas de producción (riesgo de trastornos musculoesqueléticos).
  • Atención sanitaria o veterinaria, con contacto directo con virus, bacterias u hongos (riesgo de enfermedades infecciosas).
  • Trabajo con amianto u otros agentes cancerígenos, en construcción o mantenimiento industrial (riesgo de cáncer profesional).

 

Ejemplos de enfermedades profesionales frecuentes

 

Las enfermedades profesionales reconocidas afectan a múltiples sistemas del cuerpo y derivan de exposiciones reiteradas a agentes nocivos en el entorno de trabajo.

 

A continuación, detallamos algunas de las más habituales según la práctica y la jurisprudencia laboral.

 

Enfermedades respiratorias: asma, silicosis, EPOC laboral

 

Causadas por inhalación continuada de polvo, vapores o sustancias químicas.

 

Muy comunes en minería, construcción, limpieza o laboratorios.

 

Trastornos musculoesqueléticos por esfuerzo repetitivo

 

Incluyen tendinitis, síndrome del túnel carpiano o lumbalgias por movimientos repetitivos o posturas forzadas.

 

Afectan a operarios, personal logístico y administrativo.

 

Dermatitis por exposición química o biológica

 

Irritaciones, eccemas o alergias provocadas por contacto continuo con productos agresivos o materiales biológicos.

 

Frecuente en limpieza, sanidad o industria química.

 

Hipoacusia inducida por ruido laboral

 

Pérdida de audición progresiva por exposición a niveles elevados de ruido.

 

Común en fábricas, aeropuertos o construcción.

¿Cómo se reclama una enfermedad profesional?

 

El procedimiento para obtener el reconocimiento de una enfermedad profesional requiere comunicar la dolencia, pasar una evaluación médica y, en caso de negativa, presentar las reclamaciones oportunas.

 

Paso  Descripción 
Comunicación médica  El médico de atención primaria o de la mutua debe emitir el parte de enfermedad profesional 
Evaluación  La mutua colaboradora o el INSS valoran la relación entre trabajo y dolencia 
Reclamación  Si se deniega el reconocimiento, puede reclamarse por vía administrativa o judicial 

 

Comunicación médica y parte de enfermedad profesional

El proceso comienza con el parte médico. Es clave dejar constancia del origen laboral desde el primer momento.

 

Evaluación por el INSS o mutua colaboradora

El INSS o la mutua determinan si la enfermedad se encuadra en el cuadro oficial y si existe relación laboral directa.

 

Reclamaciones si se deniega el reconocimiento

El trabajador puede recurrir a la vía administrativa (reclamación previa) y, si es necesario, a la jurisdicción social para impugnar la decisión.

 

Derechos del trabajador con enfermedad profesional

El reconocimiento de una enfermedad profesional activa una serie de derechos específicos en materia de protección social, prestaciones e indemnizaciones.

 

Prestaciones por incapacidad temporal o permanente

El trabajador puede cobrar una prestación desde el primer día. En casos graves, se reconoce la incapacidad permanente, con derecho a pensión.

 

Indemnizaciones y responsabilidad de la empresa

Si hubo omisión de medidas preventivas, la empresa puede ser condenada a indemnizar al trabajador por daños y perjuicios.

 

Adaptación del puesto o cambio de funciones

El empleador debe facilitar la adaptación del puesto o reasignar funciones compatibles con la salud del trabajador, si es posible.

 

¿Qué obligaciones tiene la empresa ante una enfermedad profesional?

La empresa está legalmente obligada a prevenir, detectar y actuar ante enfermedades profesionales, garantizando la salud laboral de su plantilla.

 

Prevención, evaluación de riesgos y vigilancia de la salud

Debe identificar los riesgos, adaptar los puestos y realizar reconocimientos médicos periódicos para prevenir este tipo de enfermedades.

 

Registro y comunicación de enfermedades profesionales

Está obligada a notificar toda enfermedad profesional reconocida a la autoridad laboral y sanitaria competente.

 

Consecuencias por negligencia o falta de prevención

El incumplimiento puede suponer sanciones administrativas, indemnizaciones por recargo de prestaciones o incluso responsabilidad penal.

FAQ's

Preguntas frecuentes sobre enfermedad profesional

El plazo general es de cinco años desde el diagnóstico o manifestación de la enfermedad, aunque puede variar según el procedimiento.

Sí. Si se declara una incapacidad permanente derivada de enfermedad profesional, el trabajador tiene derecho a pensión contributiva.

Es posible presentar una reclamación previa ante el INSS y, si no se resuelve favorablemente, iniciar procedimiento judicial ante la jurisdicción social.

Conclusión

Reconocer una enfermedad profesional garantiza mayores derechos, mejores prestaciones y la posibilidad de exigir responsabilidades.

 

Si crees que tu dolencia se debe al trabajo, solicita asesoramiento y actúa cuanto antes: la clave está en demostrar el origen laboral y reclamar en los plazos establecidos.